Con respecto a la pena de muerte y toda la campaña orquestada alrededor de este tema, tengo derecho a opinar y a oponerme y pienso hacer valer ese derecho.Ahora, la última, nos quieren silenciar ante la "inseguridad" y privarnos de opinar al respecto, ¿¿pero quiénes se creen que son estos señores?? ¿¿los dueños del país?? Los medios han armado una campaña donde nos enrostran que los asaltaron, que los mataron, que los violaron y mediante esa extorsión nos quieren obligar a suscribir cualquier cosa, quieren que nos quedemos mudos ante la arbitrariedad. Mi libertad de expresión y de pensamiento se ve amenazada ante esta nueva campaña de los medios privados: yo me tengo que callar porque uno al que ellos le ponen el micrófono en la boca sufrió. Yo no me voy a callar nada.
En la familia cuando el otro sufre y se pone necio y no permite que lo ayuden, lo peor que se puede hacer es quedarse callado y dejarlo que profundice el daño. Aquí lo que se pretende es eso, una campaña igual a esta desató un genocidio, ahora se quiere repetir la historia.
¿Por qué me tengo que callar como hace Juan Carr, que es católico, mete las narices en cuanto tema hay por ahí y ahora está bien callado, a pesar de ser claramente hombre de la Iglesia y la Iglesia Católica "oficialmente" es refractaria a la pena de muerte?
¿Por qué yo no puedo defender mis ideas razonadas, sustentadas en argumentos válidos y racionales contra la temeridad de los mercenarios de prensa que malgastan la libertad de expresión mostrando culos y en informes que dividen a la sociedad basados en flacos argumentos de unos pocos sin calificación alguna para opinar? Un tema como la pena de muerte es un tema de Estado y su resolución no puede basarse en la mera opinión de algunos que han sido víctimas de un ilícito, eso no es suficiente de ninguna manera, que me disculpen. Miren los que opinan: Susana Giménez (el tema de los autos de discapacitados), Guillermo Cóppola (te callaste bandido) (el jarrón, Poli Armentano, la guita de Maradona, la noche, las minas, las drogas, etc), Cacho Castaña (otro que tendría que ser un poco más discreto dada su catadura moral), Marcelo Tinelli (el máximo descerebrador desde Gerardo Sofovich, el pope de la masturbación prostibularia televisiva, a propósito: ¿cómo andamos con los impuestos Marcelo?), Sandro (que habló de que la Constitución es violada todo el tiempo: muy cierto Roberto: "el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes", eso dice también la Constitución amoroso), Moria Casán (ex candidata de Menem, íntima de sujetos de avería como Garbellano, entre muchos otros con los que ha compartido la cama), el "Facha" Martel (facha llaman en España a los fascistas, otro personaje de la noche, consumidor confeso de cocaína, etc). ¿Quiénes vendrán después?: ¿Florencia de la V, Nito Artaza, Jorge Rial, Belén Franzese, Mónica Farro, etc?
¿Qué autoridad puede tener para opinar "Gente" que vive totalmente al margen de la realidad, metida en un frasco como la Giménez (en una enorme mansión en Barrio Parque donde el metro cuadrado es el más caro del país)? ¿Marcelo Tinelli, típico atorrante, recién desembarcado de Punta del Este que se dijo a si mismo "a río revuelto ganancia de pescadores"?, vamos cabezón, si a vos lo único que te moviliza en la vida es la guita... "Gente" que hace ostentación infame de su riqueza y su fortuna hecha de la ignorancia de un pueblo hambreado cíclicamente en lo material y en lo espiritual, privado mediante un genocidio de sus mejores caracteres. Claro que tienen miedo, como para no tenerlo, el estilo de vida recontrafashion de esta "Gente" exalta todo tipo de pasiones, pero... ¿es culpa del chancho (Alsogaray) o del que le da de comer?
La guita de la Giménez está puesta en toda clase de lujos, ella no se propuso nunca que la vida es calidad de vida, su meta como la Casán y como muchos otros niembros de está farándula horrible ha sido el lujazo.
¿Carrió coincide con esto? La hemos escuchado coincidir. ¿Pero adónde carajo quedó el speech de la igualdad de oprtunidades? Carrió: esto es perfecto, va como anillo al dedo para plantear el problema de la igualdad de oportunidades... ¿qué estamos haciendo?
¿¿Quiénes son el rabino Bergman, Juan Carr y Blumberg, (por nombrar algunos de los que suelen compartir estas tribunas de la mano dura), para estar por encima de mi opinión como ciudadano?? Esto es lo que los medios privados de prensa quieren imponer, que en nombre de un falso "respeto", a fuer de ser timoratos, nos quedemos callados, paralizados, ante la avanzada de los dinosaurios. Que hagamos OTRA VEZ el papel de estúpidos y nos callemos justo ahora, como se hizo siempre. Para que incluso ellos mismos después nos refrieguen como siempre hicieron que somos idiotas, que nos manejan como quieren, que volvimos a elegir mal otra vez enrostrándonos de manera hipócrita el pasado como hacen muchas veces ahora, disminuyendo sistemáticamente nuestra autoestima hasta eliminar toda capacidad de reacción ante sus caprichos y veleidades. Negando que podamos "trascender" alguna vez como si lo hacen los norteamericanos con tipos como Bush lanzados a la "conquista de tierras lejanas".
Se llenan la boca de la palabra institucionalidad como le hicieron a Illia. También entonces había caos, "era un viva la pepa", "reinaba el libertinaje". Y cuando todo terminó empezamos a descubrir que eran ellos los libertinos que usaban la libertad de expresión para sus propios y oscuros fines. Ya nos pasó, ya caímos en esa varias veces, pero en la última dijimos NUNCA MÁS.
Esta de hoy es otra campaña que, a no engañarse, más que asegurar justicia, en nombre de la venganza les puede quitar la posibilidad real de justicia a las víctimas.
Justicia sería que toda la "Gente" perversa que hay pague, no sólo los perpetradores sino también los instigadores. La TV basura las 24 horas es una clara instigación al crimen porque ataca a la persona en su dignidad, enferma su moral, el "televidente" termina siendo un objeto aborrecible ante si mismo. En fin, te convierten en un monstruo y después te meten preso. Y en la cárcel te arruinan todavía más.
¿Quién puede pensar en su sano juicio que los canales de TV privada pueden (aunque recurran a las cadenas una y otra vez) encabezar un reclamo de justicia de alguna clase si ni siquiera se han puesto de acuerdo para enfrentarse a esa aberración que significa el control del rating en manos de una sola empresa?
Yo, hoy por hoy, no coincido con la mujeres violadas de AVIVI. No me parece una medida adecuada el registro de violadores, lo siento, es mi opinión y tienen que respetarla, tengo derecho a ser escuchado.
Mucho menos estoy de acuerdo con la pena de muerte. Sobran razones que no voy a enumerar aquí. En este instante lo único que me preocupa es restablecer mi derecho a opinar libremente y terminar si es posible con esta extorsión de tener que soportar todo el día a las víctimas en pantalla. Quiero terminar con la idea de que si estoy frente a alguien que fue violado o robado o cuyo familiar ha sido asesinado no puedo expresar libremente mis convicciones; me tengo que callar. ¿Dónde se ha visto que frente a tamaña intolerancia uno tenga que cerrar el pico?
No encuentro explicación para silencio cómplice, este enorme miedo a criticar la posible instauración del crimen como método de castigo. ¡Cómo me voy a callar si una medida de este tipo traería más muerte, más miedo, más destrucción y más división! Pormás que me sigan extorsionando, de ninguna manera, hasta aquí llego mi amor.
Ellos, el comando de la muerte, hablan del derecho a la vida negando para la solución del problema ese mismo derecho, entrando todos ellos en una flagrante contradicción.
No hay registro de dictadura alguna en nombre de la opsición a la pena de muerte y en nombre de los derechos humanos, todo lo contrario, las tiranías se caracterizan por aplicar la pena de muerte (o su equivalente en términos más perversos: la desaparición forzada de personas) y violar sistemáticamente los derechos humanos, por lo tanto, los medios deberían garantizar libre acceso a la expresión SIEMPRE, DE MANERA PRIVILEGIADA, si no quieren caer en contradicción a todos aquellos que se oponen a la pena de muerte y defienden los derechos humanos y no lo contrario como está pasando en estos momentos en el país donde es una sucesión de voceros de la MANO DURA uno detrás del otro y las voces de la razón han sido sistemáticamente silenciadas cual dictadura mediática. Señores de la televisión privada: la defensa de los derechos humanos debe ser una prerrogativa única, incuestionable e indiscutible, toda desviación de esta premisa de parte de ustedes, como enla actual circunstancia, debe ser denunciada como un posible acto de sedición contra las instituciones democráticas y republicanas.
Asi que, que quede claro, no me meloneen más y no me encajen más estos esperpentos en la cara si no buscan ser denunciados y combatidos de la manera que sea más justa: es mi derecho a informarme, a pensar libremente y a opinar libremente sin condicionamientos ni extorsiones.








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