05 mayo 2008

Neonazis apalean y dejan en coma a un joven en Italia

REOCUPACION POR EL CLIMA POLITICO TRAS EL TRIUNFO ELECTORAL DE LA DERECHA

Fue en Verona. Temen que el hecho sea el inicio de un brote de violencia.

Por: Julio Algañaraz
Fuente: ROMA CORRESPONSAL

TIEMPO DE DERECHAS. BERLUSCONI.

El giro a la derecha de los italianos en las elecciones del 13-14 de este mes, profundizado con el triunfo rotundo del ex neofascista Gianni Alemanno en Roma y la consagración como presidente de la Cámara de Diputados de Gianfranco Fini -jefe del partido Alianza Nacional, que congrega a nostálgicos y ex nostálgicos del dictador Benito Mussolini- configura un boom negro en Italia de inéditas proporciones.

Hace dos noches, un primer hecho inquietante se produjo en Ve rona, ciudad del Veneto septentrional donde son mayoría los que detestan a los extranjeros y a los "terrones" del sur de Italia. Cinco muchachos neonazis golpearon hasta casi matar a un joven que les negó un cigarrillo.

Los carabineros tardaron sólo un día en identificar y capturar a uno de los salvajes naziskin que agredieron por amor a la violencia a Nicola Tommasoli, de 29 años, a quien los médicos verán si hoy le declaran la muerte cerebral.

Aunque lo ocurrido causó gran impresión en la opinión pública y alarmadas protestas, no fue el primer aviso de la existencia de piedra libre para las bandas de fascinerosos, como ocurría en los tiempos del Duce.

Tanto Fini como Alemanno han convergido desde hace más de una década, sin titubeos, hacia posiciones democráticas, abjurando del fascismo y de Mussolini. Pero es indudable que sobre todo en Roma se vive el shock de un cambio no sólo político sino cultural que durará por lo menos cinco años, el tiempo de la nueva Legislatura, en la que el centroderecha ha conquistado la mayoría absoluta en el Parlamento.

Fini y Alemanno son hoy los dos líderes más importantes de Alianza Nacional, que nació en 1995 cuando Fini impuso el abandono de las posiciones neofascistas del Movimiento Social Italiano (MSI), fundado en 1945 por el líder histórico del neofascismo, Giorgio Almirante, tras el fusilamiento de Mussolini. Fini era el brazo derecho y el delfín de Almirante. Se lo veía con el brazo derecho alzado en el saludo romano en las celebraciones "negras", luciendo los anteojos Ray Ban que son parte de la identidad de los jóvenes de la extrema derecha.

Eugenio Scalfari, el fundador del diario de centroizquierda romano la Repubblica, escribió ayer que la de Fini y Alemanno es una "derecha azucarada" y dijo que hay que creer a Fini y Alemanno cuando prometen que gobernarán "para todos los italianos".

Mucha más inquietud para la democracia que los ex nostálgicos de Benito Mussolini y el fascismo son los jefes de la Liga Norte, acusada repetidamente de separatismo, racismo y xenofobia.

Umberto Bossi y los suyos están aliados a Silvio Berlusconi y en estas elecciones dieron un salto impresionante en las ricas regiones del norte. Pasaron de 1,1 millón a 3 millones de votos entre 2006 y ahora. El viento de derecha que sopla en Italia es un huracán. En Roma, la victoria de Alemanno fue enorme en los barrios pobres y hasta en el gueto judío el ex joven neofascista sacó más votos que el católico de centroizquierda Francesco Rutelli, cuya familia ayudó a esconder a muchos judíos cuando la ocupación nazi de Roma en 1943-44.

Ya hay indicios de la que puede ser la primera crisis internacional de Berlusconi. La Libia del coronel Muhammar Gaddafi avisó que las relaciones con Italia "serán pésimas" si es nombrado ministro Roberto Calderoli, que hace dos años se presentó con una camiseta en TV burlándose de Mahoma. La respuesta fueron manifestaciones de repudio en los países islámicos. En Bengazi, la segunda ciudad libia, una multitud atacó el Consulado italiano. La Policía disparó y once personas murieron.

Fuente: www.clarin.com

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